Peste Porcina Africana (PPA)

Resumen

cerdo

La peste porcina africana es una enfermedad vírica transfronteriza grave que afecta sólo a la especie porcina (cerdos domésticos y salvajes) y que provoca cuantiosas pérdidas económicas y productivas a nivel mundial. Es una enfermedad animal de Declaración Obligatoria que no afecta a las personas.

Su presentación clínica es muy similar a la de la peste porcina clásica y a muchas enfermedades comunes, como la salmonelosis, por lo cual se requiere un diagnóstico en laboratorio.

La propagación se puede dar a través de cerdos vivos o muertos, domésticos o silvestres, y también de sus productos derivados. Además, la transmisión puede darse por medio de garrapatas y mediante piensos o fómites contaminados (calzado, vestimentas, vehículos, cuchillos, equipos, etc.), debido a su gran resistencia ambiental.

La prevención consiste en la adopción de políticas apropiadas de importación y de medidas de bioseguridad, especialmente cuando puede haber contacto con la fauna silvestre. El control consiste esencialmente en el sacrificio de animales.

Actualmente, no existe ninguna vacuna autorizada contra la peste porcina africana (a diferencia de la peste porcina clásica).

1. ¿Qué es?

La Peste Porcina Africana es una enfermedad animal muy contagiosa, causada por un virus ADN de la familia Asfarviridae, género Asfivirus, que afecta a todas las variedades de la especie porcina (cerdos domésticos y salvajes) provocándoles un cuadro hemorrágico grave, excepto en algunos cerdos salvajes africanos (p.e jabalí verrugoso) en los que sólo actúan de reservorios sin cursar con infección aparente. El virus infecta también a las garrapatas blandas del género Ornithodoros que actúan como hospedadores naturales del virus, siendo reservorios de virus que actúan como vectores biológicos.

Existen diferentes cepas que pueden provocar una variedad de cuadros, con niveles de mortalidad y morbilidad que pueden estar próximos al 100%. No hay relación entre los virus causantes de la peste porcina africana y los de la peste porcina clásica (PPC), género Pestivirus de la familia Flaviviridae.

2. ¿A qué especies afecta?

Cerdos domésticos y salvajes, como jabalís verrugosos, jabalís europeos y jabalís americanos.

3. ¿Es una enfermedad de declaración obligatoria?

Sí, la PPA es una enfermedad contemplada en el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y es de declaración obligatoria.

4. ¿Qué riesgos implica para la salud pública?

La PPA no representa riesgo para la salud pública: no es una ZOONOSIS, con lo que NO afecta al ser humano.

5. ¿Cuál es su distribución geográfica?

Históricamente, se han notificado brotes en África y partes de Europa, Sudamérica y el Caribe.

Recientemente (desde 2007), la enfermedad se ha notificado en numerosos países de África, Asia y Europa, tanto en cerdos domésticos como silvestres.

Distribución PPA

Figura 1. Distribución de la PPA desde 2014 hasta julio 2020 «Animación: Global ASF spread since 2014» – Comisión Europea

Para obtener información más reciente y detallada sobre la aparición de esta enfermedad en todo el mundo, se puede consultar la interfaz de la base de datos de la OIE sobre la información zoosanitaria mundial (WAHID)

6. ¿Cómo se transmite y propaga (epidemiología)?

La epidemiología de la PPA es compleja y varía dependiendo de diversos factores como: tipo de sistema de producción, presencia o ausencia de garrapatas, presencia o ausencia de cerdos silvestres y el comportamiento humano.

Las rutas de transmisión son las siguientes:

  • Directa: por contacto directo entre cerdos domésticos y salvajes sanos e infectados
  • Indirecta:
    • por la ingestión de material contaminado como residuos de alimentos que contengan carne infectada con el virus (puede permanecer infectivo de 3 a 6 meses en productos de cerdo sin cocinar), piensos o desechos.
    • mecánica o por picadura de vectores biológicos como las garrapatas suaves del género Ornithodoros.
    • Fómites contaminados de secreciones y excreciones incluyendo locales, vehículos, implementos, ropa.
  • Dentro del vector: en la garrapata se produce la transmisión transestadial, transovárica y sexual.

La propagación se produce a partir de las siguientes fuentes:

  • Sangre, tejidos, secreciones y excreciones descargas nasales y bucales, orina y heces de animales enfermos y muertos, dada su gran resistencia y persistencia ambiental.
  • Los animales que se han recuperado de infecciones agudas o crónicas pueden volverse persistentes, actuando como portadores de virus; sobre todo en cerdos salvajes africanos, y en cerdos domésticos y salvajes en zonas endémicas.
  • Garrapatas suaves del género Ornithodoros.

7. ¿Cuáles son sus signos clínicos?

En función de la virulencia del virus y del tipo/especie de porcino se presentan los siguientes cuadros clínicos:

Hiperagudo

muerte súbita con pocos signos.

Agudo

  • Fiebre (40.5–42 ° C)
  • Enrojecimiento de la piel (cerdos blancos) en partes distales (puntas de las orejas y cola, extremidades) y zona ventral del tórax y abdomen
  • Anorexia, apatía, cianosis e incoordinación dentro de las 24–48 horas antes de la muerte
  • Aumento del pulso y frecuencia respiratoria
  • Pueden producirse vómitos, diarrea (a veces con sangre), descargas oculares y abortos en cerdas gestantes
  • Muerte en 6 a 13 días, o hasta 20 días. En los cerdos domésticos, la tasa de mortalidad a menudo se acerca al 100%

Subagudo

  • Signos menos intensos; fiebre leve, apetito reducido y depresión
  • Aborto en cerdas gestantes
  • La duración de la enfermedad es de 5 a 30 días
  • Muerte en 15 a 45 días. La tasa de mortalidad es más baja, pero entre 30-70%, varía ampliamente

Crónico

  • Varios signos: pérdida de peso, picos irregulares de temperatura, signos respiratorios, necrosis en piel, úlceras cutáneas crónicas, artritis.
  • Pericarditis, adherencias de los pulmones, inflamación de las articulaciones.
  • Se desarrolla durante 2–15 meses.
  •  Baja mortalidad.
  • Un pequeño número de sobrevivientes pueden convertirse en portadores de virus de por vida.

8. ¿Cómo se diagnostica?

Las sospechas de PPA pueden basarse en la observación de signos clínicos, pero el diagnóstico se debe confirmar mediante pruebas de laboratorio, en particular para diferenciar esta enfermedad de la PPC:

Diagnóstico diferencial: es necesaria la confirmación laboratorial para poder descartar otras enfermedades como el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), erisipela porcina, salmonelosis, enfermedad de Aujeszky, pasterelosis u otras condiciones septicémicas.

Diagnóstico laboratorial:

  • Identificación del virus a partir de un conjunto de muestras completas de campo y especialmente de sangre con EDTA recolectada en fase febril temprana, bazo, ganglios linfáticos, amígdalas, pulmones, riñones y médula ósea tras: inoculación de cultivo celular, prueba de hemoadsorción (HAD), detección de antígeno mediante inmunofluorescencia (FAT) o PCR para la detección del genoma del virus.
  • Pruebas serológicas: suero recogido dentro de 8 a 21 días después de la infección en animales convalecientes (ensayo inmunosorbente ligado a enzimas (ELISA), prueba indirecta de anticuerpos fluorescentes (IFA), prueba de inmunotransferencia (IBT) o tinción de inmunoperoxidasa (IPT).

9. ¿Cómo se previene y controla?

La prevención en los países libres de la enfermedad depende de la adopción de políticas apropiadas de importación y medidas de bioseguridad, que impidan la introducción de cerdos vivos y de productos porcinos infectados en zonas libres de peste porcina africana. Esto incluye:

  1. que se garantice la eliminación adecuada de los residuos de alimentos de los aviones, buques o vehículos procedentes de países afectados.
  2. la vigilancia de las importaciones ilegales de cerdos vivos o productos porcinos provenientes de países infectados.

Por ser una enfermedad de declaración obligatoria a la UE: no está permitido el tratamiento y hasta la fecha no existe ninguna vacuna autorizada.

Durante los brotes y en los países afectados, el control de la peste porcina africana puede ser difícil y deberá adaptarse a la situación epidemiológica específica, ante cualquier sospecha deberá ser comunicada de urgencia a los servicios veterinarios oficiales, que en caso de un brote llevaran a cabo lo siguiente:

  • Sacrificio inmediato de los cerdos de la explotación: destrucción de los cadáveres y residuos.
  • Investigación epidemiológica detallada mediante la zonificación / compartimentación para establecer áreas infectadas y libres de enfermedad y control de movimientos de los cerdos y de sus productos dentro de las áreas declaradas.
  • Estrictas medidas de bioseguridad: limpieza, desinfección y desinsectación en las áreas afectadas.

El papel de la fauna silvestre en la transmisión de la PPA es muy importante, por ello es vital controlar la densidad poblacional de jabalíes y su interacción con sistemas de producción porcina con bajos niveles de bioseguridad. El conocimiento y buen manejo de la población de jabalíes, y una buena coordinación entre los Servicios Veterinarios y las autoridades de la fauna salvaje y forestales son necesarios para prevenir y controlar la peste porcina africana de manera exitosa.

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